15 de abril de 2012

Los médicos de Rockwell: "Doctor and Doll" (1929)


Norman Rockwell (1874-1978). Doctor and Doll (1929)

Hasta ahora sólo había publicado en este blog imágenes -fueran reales o no- de médicos conocidos, médicos con nombres y apellidos podríamos decir. Pero existen multitud de representaciones gráficas que nos ofrecen retratos de médicos anónimos, retratos que no podemos clasificar más que por el nombre del artista, pintor, ilustrador, escultor, dibujante... que los creó.

Uno de esos artistas es el ilustrador norteamericano Norman Rockwell (1874-1928). Rockwell trabajo para grandes compañías de los Estados Unidos, como Coca Cola, por ejemplo, o dio su carácter distintivo a ese anciano con marcado sobrepeso, larga barba blanca, perpetuamente risueño y que siempre viste de rojo, el "rojo Rockwell"... Ya sabes a quien me refiero (aunque yo, por mucho que me guste Rockwell, sigo siendo partidario de los Reyes Magos). También trabajó para grandes multinacionales farmecéuticas (cosa que le han criticado mucho, injustamente), y para la revista The Saturday Evening Post. Fue en esta última, durante los largos años de relación que la revista y el artista mantuvieron, donde publicó en sus portadas gran parte de las obras que hacen que nos interese tanto: sus ilustraciones médicas.

Seguramente, la mayoría de los visitantes asiduos de RETRATOS DE MÉDICOS conocen las ilustraciones que me propongo reproducir es estos próximos días. No obstante lo haré, y ya tengo preparadas varias, por si una sola persona no las hubiera visto aún.

Para empezar, podemos ver hoy una de sus múltiples versiones de Doctor and Doll, publicada en la portada de The Saturday Evening Post, el 9 de marzo de 1929. 

La escena se desarrolla, sin duda, en la consulta del médico, que Rockwell representa fundamentalmente con los numerosos libros, el título que le autoriza para el ejercicio profesional, y el cuadro (del que sólo se ve una parte) de una de esas "lecciones de anatomía holandesas", del siglo XVII... Pero no deje de fijarse, sobre todo, en la actitud de los protagonistas: la niña y el médico. La niña, bien abrigadita porque debía hacer mucho frío afuera, en la calle, entrega confiada su muñeco "enfermo" al viejo médico, seguramente el médico de su familia desde hace tiempo, a quien conoce desde que nació. El médico, vestido conforme a los modos de la época, acaba de sacar su fonendospio del cabás entreabierto que está a su lado, en el suelo, y se dispone a auscultar con el mayor cuidado al muñeco de la niña. En ese momento nada habría más importante para ella. Y el viejo médico de mentalidad paternalista lo sabe bien...


Seguro que la "enfermedad" del muñeco se resuelve pronto y todos, contentos, lo celebran bailando uno de los ritmos de moda entonces: el Charleston.



3 comentarios:

  1. Deliciosos siempre los dibujos de Rockwell. Me encanta el tratamiento que da a las pieles (el maletín, los zapatos, la cazadora de la niña...), casi se puede sentir el tacto que tendrían esos objetos.
    Un abrazo, en pleno trasiego algecireño

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  2. Una imagen como poco entrañable. Al echarle un primer vistazo me fijé en las similitudes que tenía con cierto anuncios de Coca-Cola que había visto en un artículo dedicado a esta empresa de refrescos, y sólo tuve que leer tu texto para comprobar que eran del mismo autor. A destacar, aparte de las actitudes de la niña y el doctor, los zapatos de los dos protagonistas.
    Saludos

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  3. Es una ilustración preciosa, Francisco. Y el Charleston....¡qué genial! ¡Son las ocho de la mañana y me ha puesto las pilas!
    Siento estar tan ausente
    Muchos besos.

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