7 de enero de 2012

Dos retratos más del Dr. Gachet, uno pintado por su hijo y otro por Émile Bernard


Louis van Ryssel (1873-1962). Portrait du docteur Gachet écrivant (1903)
Acuarela y lápices de colores. 64 x 48,5 cm.
(C) RMN (Musée d'Orsay / Jean Gilles Berizzi)

No pensaba volver a referirme al doctor Gachet tan pronto, pero sigo buscando información sobre su vida y su obra, y acabo de encontrarme con dos retratos que he querido compartir enseguida con los lectores de este blog.


La principal peculiaridad del primero de ellos, el que acabamos de ver, es que fue pintado por el hijo del Dr. Gachet, Louis-Paul Gachet (1873-1962), que no sólo llevaba el apellido real de su padre, sino que firmaba sus obras con el seudónimo Louis van Ryssel, igual que el Dr. Gachet, también pintor, lo hacía con el de Paul van Ryssel. En el cuadro, pintado con acuarelas y lápices de colores en 1903, cuando nuestro médico amigo de artistas rondaba los setenta y cinco años de edad, vemos al Dr. Gachet escribiendo -al parecer en un momento de reflexión- con la pluma ligeramente levantada sobre el papel, en la mano derecha, mientras que apoya la izquierda encima de una calavera. Al fondo, bajo la fecha de realización del cuadro en números romanos, sólo se ve una pequeña escultura que representa una figura humana, que tanto podía valer al médico como al pintor; aunque Paul Ferdinand Gachet, como pintor, no destacó especialmente en el dibujo de la figura humana, puesto que la mayoría de sus obras fueron paisajes o bodegones. Y cuando pinta personas, sus imágenes aparecen difuminadas, sin una clara forma anatómica. Pero es el rostro del viejo doctor el que más me llama la atención. Sigue siendo el mismo que retrató Van Gogh trece años antes, con sus ojos claros y caídos, su nariz aguileña y esa perilla y ese bigote tan característicos, pelirrojos (seguramente teñidos) como el cabello, igual que lo pintó Van Gogh. Incluso lleva una gorra, que no sabemos si era la misma que llevaba en los retratos del holandés. Una gorra que según leo, se encuentra en el Museo de Orsay (aunque yo no la he visto allí).


El otro retrato es obra de Émile Bernard (1868-1941). Sorprende que se trate de un homenaje póstumo, realizado diecisiete años después de la muerte del retratado. El pintor, que sin duda lo conoció en vida, escribió en el reverso la siguiente dedicatoria: "à mon ami et compatriote Paul Gachet, Émile Bernard 1926". 

Émile Bernard (1868-1941). Paul Gachet (1926)
Óleo sobre lienzo. 40 x 32 cm.
Musée d'Orsay. París
(C) photo musée d'Orsay / rmn

4 comentarios:

  1. El segundo retrato tiene rasgos quijotescos.

    Mis saludos don Francisco.

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  2. Sí que los tiene. Con esa mirada hacia lo alto... El rostro fino y delgado. Su bigote (sin retorcer) y su perilla... Posiblemente, al ser pintado tantos años después de la muerte de Gachet, hay en el retrato una idealización hacia lo espiritual que se manifiesta así.
    Muy acertada su comparación, amigo mío.
    Feliz domingo.

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  3. Sigo pasándome por aquí... Me encanta la entrada, me encanta el "look" del Blog. Intento no perderle la pista, ¡aunque a veces va usted demasiado rápido! (He de decir que admiro la capacidad que tiene de poder dedicarse a tantas cosas y tener a todo el mundo satisfecho).

    Un amistoso saludo de una "ex-alumna" cuyos exámenes le dejan poco tiempo...

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    Respuestas
    1. Tu presencia aquí, Irene, siempre es un honor para el blog y un placer para mí. No te preocupes, querida "ex", porque sé que estás (como yo en el tuyo; aunque todavía tengo que leerme la entrada más reciente). Hacemos lo que podemos; pero no hay tiempo para tanto como queremos hacer...

      Gracias, por todo, y un beso.

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