19 de diciembre de 2011

William Osler miraba a los ojos de sus pacientes. ¡Seguro!

William Osler (1849-1919)

Esos ojos que miran directamente a los nuestros, de frente, son los de Sir William Osler (1849-1919). Osler nació y se formó como médico en Canadá. Fue profesor de Medicina en la Universidad de Pennsylvania; fundador y primer profesor de Medicina de la Universidad John Hopkins; profesor de Medicina en la Universidad de Oxford. Se le considera "El Padre de la Medicina Moderna". Fue un gran médico humanista que enseñaba la profesión a la cabecera del enfermo.

Una de sus frases más conocidas dice: "No hay arte más difícil de adquirir que el arte de la observación". Para observar es necesario mirar, y estoy convencido de que él nunca dejó de mirar a los ojos de sus pacientes.

Mirar a los ojos, ese sencillo gesto que por diversos motivos tantas veces falta, es lo que nos propone a los sanitarios una iniciativa promovida en Internet por un grupo de compañeros, con el fin de humanizar nuestra relación con el paciente en el ámbito de la medicina actual socializada y tecnificada. Humanizar... que no es poco. Una iniciativa a la que, desde ahora, este blog también se une.


Para saber más sobre esta iniciativa, véase: Mírame, diferénciate.

5 de diciembre de 2011

El inusual retrato del Doctor Pozzi


John Singer Sargent (1856-1925). Dr. Pozzi at home (1881)
Óleo sobre lienzo. 202,9 x 102,2 cm.
Armand Hammer Collection (UCLA). Los Angeles, CA (USA)

Médico de reconocido prestigio, como cirujano general y -sobre todo- como ginecólogo: con razón se le considera "el padre de la ginecología francesa". Antropólogo. Coleccionista de antigüedades. Voluntario del ejército francés en la Guerra Franco-Prusiana y en la Primera Guerra Mundial. Amigo de intelectuales y artistas. Participante en las más variopintas actividades del París de finales del siglo XIX y principios del XX. Político. Y -según algunos de los que le conocieron y de quienes han escrito sobre él- amante excepcional. Nadie podría haber sido el protagonista de uno de los cuadros más famosos del gran retratista John Singer Sargent (1856-1925), como lo fue el Doctor Samuel Jean Pozzi (1846-1918), al que Sarah Berhardt (1844-1923) llamaba "Doctor Dieu".

Samuel Jean Pozzi nació el 3 de octubre de 1846 en la pintoresca localidad de Bergerac, al sudoeste de Francia. Tras completar sus estudios preliminares en Pau y BurdeosPozzi empezó a estudiar medicina en París, en 1864. Participó como voluntario en la Guerra Franco-Prusiana (1870-1871) y volvió luego a sus estudios para doctorarse, en 1873, con una disertación sobre el tratamiento de las fístulas pararectales que ganó la Medalla de Oro de la Facultad de Medicina de París. Dos años después llegó a ser profesor de esa misma Facultad, presentando para obtener la plaza otra tesis sobre la histerectomía en el tratamiento del fibroma uterino. En 1876, en un congreso de la British Medical Association, Pozzi conoció a Joseph Lister (1827-1912), y se convirtió en uno de sus más firmes partidarios, introduciendo la antisepsia en los hospitales de su país y escribiendo el primer texto francés sobre la materia: Quelques observations a propos du pansement de Lister appliqué aux plaies d'amputation et d'ablation de tumeurs. En 1884, Pozzi consiguió la primera Cátedra de Ginecología de la Facultad de Medicina de París, haciendo de la ginecología una especialidad independiente de la medicina y la cirugía. La más importante de sus más de cuatrocientas publicaciones médicas, el Traité de Gynécologie Clinique et Opératoire, editado en París, en 1890, se tradujo enseguida a seis idiomas, consagrándolo como uno de los ginecólogos más importantes de su época a nivel mundial, la gran figura de la medicina francesa en Europa y América.

Por entonces, Pozzi ya era también en uno de los personajes más conocidos de Francia, incluso se vendían reproducciones de su retrato por las calles de París. Y, a sus indiscutibles méritos profesionales, unía su fama de conquistador irresistible. La actriz Sarah Bernhardt quien, según diversas fuentes consultadas, durante un tiempo fue su amante -y no la única- pero siempre fue su amiga, y que sólo consintió que fuera él quien la operara cuando hubo que extirparle un quiste ovárico en 1898, le llamaba "Doctor Dieu".

En realidad, a Samuel Jean Pozzi se le puede considerar un hombre de mentalidad renacentista. Además de desarrollar una exitosa carrera médica, participaba activamente en la intensa vida social de París y llevaba a cabo múltiples actividades. Junto a Rene Benoit publicó una traducción al francés del libro de Charles Darwin Expresion of Emotions in Humans and Animals. En 1888 se le nombró presidente de la Sociedad Francesa de Antropología, sociedad de la que era miembro desde 1870. Viajó por todo el mundo adquiriendo monedas y antigüedades griegas y romanas, de las que era un gran coleccionista. Con Emile Zola, desempeño un importante papel en la defensa de Alfred Dreyfus. Mantuvo una buena amistad con su colega, el doctor Adrien Proust, cuyo hijo Robert, que era ginecólogo, fue ayudante de Pozzi; mientras que su otro hijo, Marcel Proust, llegó a ser uno de sus más íntimos amigos, lo mismo que el poeta Robert de Montesquiou. En 1898, fue elegido senador por su circunscripción natal, participando así también en la política nacional.

La muerte de Pozzi fue tan novelesca como, en muchos sentidos, lo había sido su vida. Según la que, para nosotros, es su mejor biógrafa, la doctora Caroline de Costa, el 13 de junio de 1918, Pozzi fue asesinado en su consulta por un paciente alienado, Maurice Machu, a quien había operado anteriormente de un varicocele y creía, falsamente, que esa operación le había dejado impotente. Machu quería que volviera a operarlo, para devolverle su virilidad, y cuando el doctor se negó a hacerlo le disparó tres tiros en el abdomen y luego se suicidó. Pozzi no falleció instantáneamente. Hubo tiempo para que algunos de sus amigos acudieran a su lado, incluido el primer ministro, Georges Clemenceau (que también era médico y periodista), y para trasladarlo a un hotel cercano, donde uno de sus discípulos, el doctor de Martel, se haría cargo de la intervención quirúrgica. Pozzi, rehusó la anestesia general, ordenando una infiltración local, decidido a dirigir la operación. Pero no pudo resistir mucho más. Sólo tuvo tiempo, antes de morir, para pedir que se le enterrara con su uniforme militar en el cementerio de Bergerac, su ciudad natal. Algunos días después, Marcel Proust escribía a un amigo común: "Mi dolor es muy profundo [...]. Pienso en su bondad, su inteligencia, su talento, su belleza, en como lo he venerado constantemente..."

Estos han sido algunos retazos de la vida y la muerte de un hombre que en 1881, en la plenitud de sus treinta y tantos años fue retratado por un pintor diez años más joven, pero que ya tenía un nombre hecho en los ambientes artísticos, y llegaría a convertirse en uno de los artistas más importantes de su tiempo: John Singer Sargent.  Entre el médico y el pintor surgió una amistad sin final. El cuadro impresiona, y no sólo por sus más de dos metros de altura. Sargent, por entonces muy influenciado precisamente por la luz y el color de la pintura española, sugirió a su amigo un atrevido y provocativo retrato que nada tendría que ver con los tradicionales retratos de médicos en el siglo XIX, caracterizados por sus serios y típicos tonos oscuros. Y Pozzi se prestó a ello. Es una explosión de rojo, de pasión... Fondo rojo y rojo en esa bata de estar en casa cubriendo su camisa de dormir, blanca, romántica, "byronesca"; de la que sólo se escapan una adornada zapatilla -por abajo-, la gentil cabeza enmarcada por unos negros cabellos y bien recortada barba negra -por arriba-, y las manos... Esas manos finas, delicadas, del ginecólogo que proponía la exploración bimanual del aparato genital femenino. La izquierda, enredando en el cinturón de la bata, del que penden dos enormes borlones en su parte central. La derecha, en la que se entiende como una posición de sinceridad, apoyada en el pecho, sobre el corazón -un gesto habitual en los retratos de nobles de los siglos XVI o XVII- pero que aquí, en vez de completamente abierta, se muestra con el dedo índice doblado, indicando -según Sutcliffe- que en este seductor "Don Juan", quizá, la sinceridad no era su cualidad más evidente.

El cuadro Dr. Pozzi at Home fue propiedad de la familia Pozzi hasta 1967, cuando fue adquirido por Armand Hammer para su colección privada. Hoy se puede contemplar públicamente, y dejarse seducir por él, en el Hammer Museum (UCLA), en Los Angeles, California.

Hasta aquí lo publicado en el blog Medicina y Arte, el pasado 13 de febrero de 2011. Añadimos ahora, como complemento, un par de fotografías del Dr. Pozzi y acabamos con un aderezo musical que, seguramente, por dos motivos, creemos que a nuestro protagonista le gustaría. Primero porque, aunque no se puede asegurar con certeza, parece que su compositora era una mujer, y Pozzi era un apasionado admirador de la mujer, de todas las mujeres. Sophie Menter (1846-1918), que nació y murió, precisamente, en los mismos años que Samuel J. Pozzi, fue una pianista y compositora alemana que se convertiría en la estudiante femenina favorita de Franz Liszt. Y segundo, porque si no fue ella sola, el talento y la mano del maestro Liszt -a quien no quería dejar de nombrar este año 2011, al haberse cumplido el pasado 22 de octubre el bicentenario de su nacimiento- están presentes en esta Ungarische Zigeunerweisen.

Dr. Samuel Jean Pozzi, todo un dandi
Fotografía tomada por Nadar.
Imagen: JSS Gallery y Gabriela Alü


El Dr. Samuel Jean Pozzi con uniforme militar en 1918, el año de su muerte
Imagen: JSS Gallery 




Bibliografía:
COSTA, Caroline de y MILLER, Francesca (2007): "Sarah Bernhardt's 'Doctor God': Jean-Samuel Pozzi (1846-1918)". Australian and New Zealand Journal of Obstetrics and Gynaecology47, 5: 352-356.
COSTA, Caroline de (2009): "Sarah Bernhardt's Doctor God". En: The Life & Work of Samuel Pozzi (1846-1918). [Disponible en: http://www.doctorpozzi.com/index.php/published-articles; consultado el 13 de febrero de 2011].
SCHATZKI, Stefan C. (2008): "Doctor Pozzi at Home". American Journal of Roentgenology, 191: 294. [Disponible en: http://www.ajronline.org/cgi/reprint/191/1/294; consultado el 13 de febrero de 2011].
SUTCLIFFE, Adam (2001): "Doctor Vagina 'Doctor Pozzi at Home'. A blatant despiction of a morally-corrupt soul". En: WALLACE, Natasha (Dir.) John Singer Sargent's Virtual Gallery. [Disponible en: http://jssgallery.org/Essay/Dr_V/Dr_v.htm; consultado el 13 de febrero de 2011].


Enlaces de interés:
JSS Gallery
The Life & Work of Samuel Pozzi (1846-1918)

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