7 de septiembre de 2011

Hipócrates


Busto que representa a Hipócrates de Cos (c. 460 a.C. - c. 370 a.C.)
Museo Pushkin. Moscú

Anciano, calvo, con la barba corta, nariz prominente, y profundas arrugas en la frente debidas, quizás, más a los muchos años de continua reflexión que a la avanzada edad. Así se ha representado tradicionalmente a Hipócrates de Cos. No obstante, cabe señalar que ninguna de las representaciones hasta ahora conocidas del "padre de la medicina" muestra su auténtica apariencia física. Las más antiguas son bustos romanos de los primeros siglos de nuestra era, copia de otros griegos anteriores; pero tampoco contemporáneos suyos. En realidad, es muy poco cuanto se sabe con certeza de él, y en torno a su figura hay tanto o más de mito y leyenda que de verdadera historia.


Sin embargo, los artistas de todos los tiempos parecen haber adoptado el arquetipo para mostrárnoslo. No cuesta reconocer la cara de Hipócrates, por ejemplo, en el siguiente cuadro de Girodet-Trioson (ya comentado en el blog Medicina y Arte), y su semejanza con el busto que encabeza esta entrada.

Anne-Louis Girodet de Roussy-Trioson (1767-1824)
Hippocrate refusant les presents d'Artaxerxés (1792)
Óleo sobre lienzo. 99 x 135 cm.

Lo mismo en el fresco de un desconocido artista bizantino del siglo del siglo XIV, en el que aparece -algo estrábico- mostrando uno de los libros del inmenso Corpus Hippocraticum...
...que en el siguiente grabado, atribuido al gran Rubens, o en las diversas imágenes que nos ofrece la National Library of Medicine.

Pedro Pablo Rubens (1577-1640). Grabado que representa a Hipócrates (1638)

Más extraño se hace verlo con abundante cabellera, cual si fuera cierto político manchego, hoy por hoy presidente del Congreso patrio: imagen paradigmática de los exitosos resultados que se pueden obtener con un buen trasplante capilar. Así aparece Hipócrates en el blog Odisea 2008, de César Ojeda, quien lo toma de una obra de André Thevet titulada: Les vrais pourtraits et vies des hommes illustres grecz, latins et payens (1584). Sin dejar de reconocer la belleza de este grabado, parece anacrónico contemplar aquí al médico griego con un libro abierto en el atril y entregado a la escritura de alguna de sus obras en otro de ellos, se supone que tratando sobre plantas medicinales, por las que se ven sobre la mesa. Libros como esos no existían entonces. Tampoco parece lógico que el instrumental quirúrgico se encuentre en esa misma mesa, pudiendo herirle en el antebrazo o en el codo. Y... ¿qué contendrá la jarra en la que apoya su mano izquierda?

Hipócrates, tal como aparece en la obra de André Thevet
Les vrais pourtraits et vies des hommes illustres grecz, latins et payens (1584)
Imagen tomada del blog Odisea 2008, de César Ojeda


Más raro todavía resulta verlo con un tocado o turbante, al modo oriental, como lo pintan Pieter Lastman y Nicolaes Berchem en sus respectivos cuadros, que reproduzco de nuevo -aunque no sean propiamente retratos- por su belleza e interés. Ya fueron comentados, también, en Medicina y Arte.

Pieter Lastman (1583-1633). Hippocrate rendant visite à Démocrite (1622)
Óleo sobre tabla. 111 x 114 cm.
Le Palais des Beaux-Arts de Lille

Nicolaes Berchem (1620-1683). Hippocrate rendant visite à Démocrite (c. 1650)
Óleo sobre tabla. 67,3 x 81,3 cm.

12 comentarios:

  1. Excepcional post: muy cuidado, excelentemente ilustrado, trabajado como un orfebre. Saludos afectuosos.

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  2. A veces las atribuciones de los retratos griegos y romanos son discutibles, pues se hicieron hace siglos simplemente por otorgar a un nombre conocido un rostro. Nuestra imaginación, las más de las veces, es perezosa y necesita referentes.
    Saludos

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  3. Este aprendiz de orfebre, que procura hacer lo mejor que puede todo lo que tiene entre manos, agradece sinceramente tu amable comentario, José Julio.
    Un abrazo.

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  4. Es cierto, Carmen. Necesitamos referencias. Ese, precisamente, es uno de los objetivos de este nuevo blog: ponerle cara a algunos de esos nombres que en mi profesión mencionamos, para conocerlos mejor.
    Respecto a los antiguos, también estoy de acuerdo contigo, y ser conscientes de que, en muchos casos, son imágenes idealizadas.
    Pero, también hay que ser rigurosos y contrastar la información. Como anécdota te contaré que, días atrás, preparando esta entrada, en una -se supone- publicación científica, confundían la imagen de Hipócrates con la de Homero...
    Muchas gracias por tu comentario.
    Un abrazo.

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  5. Este blog neonato se viste sus faldones y patucos de gala para recibir entre sus ilustres y asiduos visitantes a Su Majestad CAROLUS II, HISPANIARUM ET INDIARUM REX. Es un honor y un privilegio. Pero, sobre todo, es un placer porque, títulos de realeza aparte, se trata de una estupenda persona.
    Bienvenido.
    Un abrazo.

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  6. Jejejeje...Me ha gustado esta ilustrativa entrada y, ese tono ironico y simpatico de la misma...
    Saludos.

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  7. Y fue contemporáneo de Tucídides y Sócrates. ¿Qué pasaría en Grecia para que tantas celebridades viviesen al tiempo?. La traducción de sus tratados por Carlos García Gual, publicada en Gredos, es de enorme interés.

    Saludos y muchas gracias por su cortesía.

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  8. Gracias, Lorenzo. Lo que pasa es que, esta vez, el tema me lo sabía y, como tenía problemas con el blog, lo redacté deprisa y corriendo, mientras hacía pruebas para intentar solucionar esos problemas, que al final se arreglaron solos.

    Va a resultar que lo mejor es no darles tantas vueltas a los temas como les doy otras veces.

    Un abrazo.

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  9. Fue la época de mayor esplendor de la cultura griega. (¡Ay, Grecia! ¡Quién la ha visto y quién la ve!). El "siglo de Pericles" duró más de un siglo.

    Absolutamente de acuerdo en cuanto a la traducción de García Gual. Es la que estoy utilizando para un proyecto que tengo entre manos.

    Las gracias soy yo quien debe darlas.
    ¡Un abrazo!

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  10. ¡Menudo despliegue, Francisco! Yo me quedo con el primero sin dudarlo. Felicidades por la entrada, es estupendo ponerle cara a personajes tan míticos. Gracias por ilustrarnos!
    Muchos besos.

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  11. Muchas gracias, Lola. Uno de los objetivos de este blog es ese, precisamente, "ponerle cara" a los personajes, más o menos conocidos, que pasarán por aquí.
    Respecto a Hipócrates, yo solía utilizar el grabado de Rubens cuando hablaba de él; pero, a partir de ahora, seguramente, usaré el busto.
    La próxima entrada en este blog (dentro de una semana o diez días), como ya te dije... ¡Va por ti!
    Un besito.

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  12. A JEFERSON, que ha tenido la gentileza de unirse a los amigos de este blog: Bienvenido, y muchas gracias.

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